La cola de mono es un cóctel tradicional de la gastronomía chilena, especialmente popular durante Navidad y Año Nuevo. Se prepara con aguardiente, leche, café, azúcar y especias como canela, clavo de olor y vainilla, creando una bebida cremosa y aromática que evoca las fiestas familiares.
Su nombre curioso proviene de diversas teorías, entre ellas, el uso de botellas de Anís del Mono español, con etiquetas de monos de cola larga reutilizadas para envasarlo, o una anécdota del siglo XIX ligada a una reunión en casa de Filomena Cortés durante la era de Pedro Montt.
Hoy, se consume frío, acompañado de pan de pascua, con variantes veganas o sin alcohol para todos los gustos.
Imagen de Radio Ancoa.