Un estudio liderado por investigadores de la Universidad de Chile y Bionostra proyecta que las regiones de Ñuble y Biobío enfrentarán de mejor manera los efectos del cambio climático y la escasez hídrica sobre la producción vitivinícola durante las próximas décadas.
Los resultados contrastan con el escenario previsto para las zonas productoras ubicadas entre Atacama y Maule, donde los riesgos asociados al aumento de las temperaturas y la disponibilidad de agua serán mayores.
El estudio consideró variables como exposición, sensibilidad, capacidad de adaptación y capacidad de respuesta en comunas vitivinícolas distribuidas entre Atacama y Biobío.
Según uno de los investigadores, las regiones del sur presentan características climáticas que favorecerán su desempeño frente a los cambios proyectados. Se trata de territorios con condiciones “mediterráneas y templadas, que proyectan una mayor resiliencia frente al cambio climático debido a una combinación de factores climáticos favorables y capacidades territoriales”.
Imagen de Grupo Los Olmos.