La innovación cervecera alcanza un nuevo hito en Chile con la primera sala de barricas, un proyecto pionero desarrollado por Cervecería Kunstmann. Con control preciso de temperatura y humedad para sus barricas, este espacio marca un antes y un después en la producción de cervezas experimentales y de guarda en Sudamérica.
Y la primera cerveza nacida en esta sala es Sour Kirsche, una blond ale con dos años de maduración en barricas de roble francés, seguidos por seis meses en contacto con cerezas, lo que le aporta su característica acidez láctica proveniente de la fruta.
“Nuestra sala de barricas representa un salto cualitativo en la industria cervecera chilena y sudamericana. No solo nos permite experimentar con fermentaciones más sofisticadas, sino que también abre un nuevo mundo de posibilidades en términos de sabor, aromas y experiencias para el consumidor”, explica María Paz Calderón, maestra cervecera de Kunstmann.