En el norte de Chile, la gastronomía está marcada por ingredientes del altiplano y el mar, con platos que reflejan la herencia aymará y atacameña. Por ejemplo, la huatia o guatia es una preparación andina similar al curanto, donde carnes como vacuno, alpaca y pollo se cocinan en un hoyo cubierto con hojas de alfalfa y piedras calientes.
Otro plato destacado es el picante de conejo, que se sirve con arroz o quínoa, un pseudocereal autóctono. También son típicos los mariscos en preparaciones como el perol de Antofagasta, que mezcla locos, piures y ostiones con jugo de limón y perejil.
Imagen de Inka Time Tour.