El aceite de oliva extra virgen es valorado por su sabor, beneficios nutricionales y usos culinarios. Sin embargo, su creciente demanda ha generado un aumento en los fraudes, donde se venden aceites de baja calidad o mezclas adulteradas como si fueran extra vírgenes.
En Chile, la Asociación de Productores de Aceite de Oliva ha alertado sobre esta situación, entregando recomendaciones para reconocer un verdadero aceite de oliva: debe presentar aromas frutados, amargor en boca y un picor característico en la garganta. Si huele a aceitunas de mesa o presenta notas rancias (“atrojado”), probablemente no es auténtico.
El consumo de aceites falsificados no solo engaña al consumidor, sino que también puede representar un riesgo para la salud. Para evitar caer en estas prácticas, se recomienda adquirir aceite de oliva en canales oficiales y revisar su origen, fecha de producción y condiciones de almacenamiento. Más consejos se pueden encontrar en la cuenta oficial de Instagram de la Asociación @chileaceitedeoliva.
Imagen de ABC