La sopaipilla es una fritura de masa de harina o zapallo (en muchas recetas) que forma parte del patrimonio culinario de Chile y otros países de la región.
Sus orígenes se remontan a adaptaciones de masas fritas ibéricas y andinas, y hoy se consume tanto en versión salada (acompañando guisos o charquicán) como en versión dulce, bañada con chancaca o miel.
Su versatilidad la ha hecho protagonista de ferias, fondas y puestos callejeros por lo que celebrar el Día de la Sopaipilla es una buena excusa para explorar recetas tradicionales y modernas: sopaipillas pasadas en salsa de chancaca, rellenas con quesos o acompañadas de pebre y un buen té.
También es momento para conocer variaciones regionales y para promover prácticas de fritura más saludables (aceites adecuados y control de temperatura) en emprendimientos y cocinas domésticas.
Imagen de cocinalocal.cl