La pizza, tal como la conocemos hoy, nació en Nápoles en el siglo XVIII como una comida callejera accesible para la gente trabajadora: una masa plana con ingredientes sencillos como tomate, aceite y queso.
Con la emigración italiana, la pizza viajó al mundo y se reinventó en cada país; la Margherita, por ejemplo, fue creada en 1889 para honrar a la reina Margherita de Saboya con los colores de la bandera italiana (tomate, mozzarella y albahaca).
Hoy se celebra el Día de la Pizza, una excelente ocasión para descubrir variedades locales, desde la clásica napolitana hasta la versión chilena con ingredientes autóctonos, y para aprovechar ofertas en pizzerías, maridajes con cervezas artesanales o vinos y actividades gastronómicas como talleres de armado y horneado.
Imagen de Dr. Oetker