Los picarones son un emblemático postre tradicional chileno que forma parte esencial de la gastronomía popular, especialmente en la zona central del país. Su masa se elabora principalmente con zapallo (calabaza) y harina, a la que se le añade levadura para que fermente y logre una textura ligera y esponjosa. Esta mezcla se fríe en forma de anillos, creando un dulce crujiente por fuera y suave por dentro, ideal para disfrutar caliente.
Lo que hace únicos a los picarones es su acompañamiento clásico: la salsa de chancaca, un jarabe dulce preparado con panela, canela y cáscara de naranja, que aporta un sabor profundo y aromático. Este postre se consume tradicionalmente en la “once” o como un capricho en ferias y mercados, especialmente en los meses más fríos, evocando recuerdos de la cocina casera y las celebraciones familiares. Además, la preparación de los picarones requiere paciencia, ya que la fermentación de la masa es clave para conseguir esa textura aireada que los distingue, haciendo de este dulce un símbolo de la cultura culinaria chilena.
Imagen de SideChef.