Este pequeño fruto silvestre, de color morado intenso, crece de forma natural en los bosques del sur de Chile y ha sido valorado ancestralmente por el pueblo mapuche, quienes lo utilizaban como alimento, medicina y fuente de energía.
Gracias a su alto contenido de antocianinas, el maqui ayuda a combatir el estrés oxidativo, fortalecer el sistema inmunológico y mejorar la salud cardiovascular. Hoy, su popularidad ha cruzado fronteras, siendo utilizado en jugos, suplementos, cosméticos y productos gourmet, posicionándolo como un tesoro natural de la biodiversidad chilena.
Imagen de Mundoagro.