La temporada estuvo marcada por una cosecha adelantada, mejores niveles productivos y un sólido desempeño de las variedades tintas, en medio de un escenario climático cada vez más exigente para la industria vitivinícola.
En términos productivos, los volúmenes fueron similares a los registrados el 2024 y superiores a los del 2025, con una temporada que la viña calificó como pequeña y desequilibrada.
El buen comportamiento de las variedades tintas fue uno de los puntos más destacados de la temporada, destacando Cabernet Sauvignon, Syrah y Carmenere.
Imagen de Ecnology