Aunque muchos lo asocian con días calurosos, el mote con huesillo es una preparación ancestral cargada de energía, fibra y tradición. El mote (trigo cocido y pelado) y los huesillos (duraznos deshidratados) son alimentos altamente nutritivos, ricos en carbohidratos complejos y minerales como el hierro, perfectos para combatir el frío y aportar energía durante los meses invernales.
En algunas zonas del país, incluso se consume tibio, remojando los huesillos en infusión caliente con canela y clavo de olor. ¡Una versión reconfortante y sabrosa que conecta con nuestras raíces!
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