El 7 de noviembre destaca a una de las cepas de vino tinto más reconocidas mundialmente, famosa por su textura suave, final aterciopelado y notas frutales que evocan ciruelas, moras y arándanos.
Gracias a su sabor armonioso y equilibrado, el Merlot es ideal tanto para los aficionados de siempre como para quienes están comenzando a descubrir el mundo del vino.
Originaria de Burdeos, Francia, la variedad Merlot tuvo su primera mención en el siglo XVIII bajo ese nombre, influenciada por el término francés “merle”, en honor a los mirlos que se alimentaban de sus uvas oscuras. Sin embargo, existen registros que la identifican como “Crabatut Noir” ya en el siglo XIV.
Hoy, el Merlot se cultiva en cinco continentes: Francia lidera la producción seguida de Italia, Estados Unidos, España, Australia y Chile, que suma cerca de 10.000 hectáreas y se consolida como uno de los principales productores a nivel global.
Imagen de Revista Wine Maker