El Día Mundial del Rosé se celebra el segundo sábado de junio, marcando el inicio de la temporada alta de este vino ligero, fresco y sumamente versátil. La fecha refleja el crecimiento sostenido que el rosé ha experimentado durante las últimas dos décadas y su consolidación como favorito de mujeres y millennials.
El rosé se elabora con uvas tintas cuyo jugo permanece en contacto con las pieles solo 24–48 horas, lo que le da su color rosado y aromas a frutas rojas (frutilla, guindas), cítricos, flores y melón. Es increíblemente versátil para maridar: combina con pescados, ensaladas, carnes blancas, tapas y postres frutales, y es ideal para picadas, brunch y reuniones al aire libre.
Las regiones más famosas productoras incluyen Provence y Valle de Loire en Francia, Cigales en España, California en Estados Unidos y Mendoza en Argentina. La mayoría no tiene capacidad de guarda, por lo que se recomienda consumir dentro de los 3 años posteriores a la cosecha.
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