Expertos advierten que la salud de la tercera edad es más frágil en agosto, principalmente por las enfermedades respiratorias e infecciosas asociadas al frío.
Se presume que de ahí viene el dicho popular “pasar agosto”, utilizado en varios países de Latinomérica, para referirse a aquellas personas mayores que lograron completar estos meses sin mayores complicaciones de salud, instancia que también se utiliza para dar buenos deseos a este grupo de personas, bromas e incluso celebraciones una vez que finaliza el mes.
Frente a este escenario, Veganuary, ONG que lidera la campaña Enero Vegano, destaca como la alimentación vegana puede ser beneficiosa para las personas de la tercera edad. Cada vez más evidencia científica respalda que una dieta basada en plantas, bien planificada, puede ser una aliada clave para que los adultos mayores no solo «pasen agosto”, sino que lleguen a la primavera —y a los años siguientes— con mejor salud cardiovascular, cognitiva y metabólica.
Un estudio publicado en American Journal of Lifestyle Medicine reveló que seguir una dieta basada en plantas podría reducir la cantidad de medicamentos que consumen las personas mayores. El estudio analizó a 328 adultos mayores de 60 años y descubrió que quienes seguían una alimentación vegana consumían un 58% menos pastillas que quienes comían carne. Según los propios investigadores del mencionado estudio, una alimentación saludable, y en especial una dieta basada en plantas, podría ayudar a prevenir factores de riesgo cardiovascular o a controlar mejor ciertas condiciones de salud, lo que se traduce en una menor necesidad de medicación.
Otra investigación reciente, realizada por la American Academy of Neurology, evidenció que una alimentación basada en plantas saludable, es decir que incluya granos integrales, frutas, verduras, legumbres, frutos secos y aceites vegetales, entre otros, se asocia con un menor riesgo de desarrollar enfermedades como demencia y Alzheimer.